Foto: José María Martínez


Periodismo narrativo, un desafío para las editoriales

En una sociedad donde la lectura no es la práctica común, la mancuerna de industria editorial y periodistas es endeble a pesar de su relevancia social

Por: Ernesto Navarro López
5 de Diciembre de 2014

La problemática de la distribución y el impacto social del periodismo narrativo, fueron los temas principales que se trataron en la charla titulada “Periodismo e industria editorial” que tuvo lugar en el Salón Enrique González Martínez de Expo Guadalajara, en el marco del X Encuentro Internacional de Periodistas, organizado por la Coordinación General de Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara. 

En la charla participaron Diego Fonseca, coeditor de la revista Etiqueta Negra, Diego Rabasa, fundador de la editorial Sexto Piso, Enrique Caderón, editor  de Debate y Martín Solares, editor de la colección literaria de la editorial Océano.

La ponencia fue un análisis de la importancia que tiene el periodismo narrativo como generador de contenidos de consulta histórica, que con el paso del tiempo se convertirán en información para comprender la situación actual de corrupción y violencia que se vive en México actualmente.

El gran problema del periodismo narrativo es el  impacto social y el consumo de los libros de parte de los lectores. Los integrantes de la mesa comentaron que dichos contenidos son poco consumidos. El  también escritor Martín Solares, lamentó que exista “una falta de resonancia de los trabajos periodísticos literarios. Cada vez existen menos periodistas que se quieran dedicar al periodismo de denuncia”.

Por su parte, Enrique Calderón comentó que “el libro es un espacio marginado, es frustrante ver que el periodismo narrativo no tiene consecuencia jurídica”. En este sentido, Diego Rabasa agregó que “el valor de estos libros se va aumentando con el paso del tiempo”.

En la charla se debatió acerca de la situación en la que el periodismo narrativo se desenvuelve, identificando sus debilidades y sus fortalezas, como, por un lado, el poco interés que genera la lectura de los libros de periodismo narrativo en la sociedad, y por el otro contrastando esta idea con la profundidad reflexiva y detallada que son capaces de alcanzar estos trabajos periodísticos.

Para finalizar la charla, los panelistas coincidieron en que la industria editorial tiene que buscar la manera de llegar a la audiencia de mejor forma para que así el libro también sirva para informar a un país como México, que tiene medios de comunicación sin compromiso con su sociedad.