Foto: José María Martínez


México, la cara de la violencia desde el periodismo

El crimen organizado y el Estado constituyen uno de los temas más importantes del periodismo de investigación en México

Por: María Josefina González Jiménez
5 de Diciembre de 2014

Los libros de la editorial Grijalbo Las muertas del Estado,de Humberto Padgett y Eduardo Loza, y Ni vivos ni muertos, de Federico Mastrogiovanni, se presentaron el día 5 de diciembre en el Salón México lll del Hotel Hilton dentro del X Encuentro Internacional de Periodistas, evento organizado por la Coordinación General de Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara.

El periodista mexicano Humberto Padgett, quien ha obtenido tres veces el Premio Nacional de Periodismo, acerca del libro Las muertas del Estado dijo que “son las historias de mujeres que han sido asesinadas de la peor manera durante el gobierno mexiquense de Enrique Peña Nieto. Durante los años en que el actual presidente gobernó el estado más poblado del país, fueron asesinadas al menos 1947 mujeres”.

El libro contiene fotografías de Eduardo Loza, quien hace una representación  de los feminicidios del Estado de México retratando la ausencia de estas mujeres en sus familias.

Padgett comentó: “Mi libro, al igual que el de Federico, tiene que ver con la indolencia que marca de manera clara la abismal diferencia entre quienes lo tienen todo en este país y la gran mayoría de los que apenas tienen algo, quienes gobiernan y quienes somos gobernados”.

Ni vivos ni muertos se refiere a las personas que fueron sustraídas, robadas, borradas del mapa por el gobierno y por el crimen organizado en forma combinada”, comentó en la presentación del libro Javier Avilés. Éste nació de un documental realizado por Mastrogiovanni y Luis Ramírez, en el cual muestran las historias de las desapariciones forzadas.

“La desaparición forzada de personas funciona porque no deja mártires, porque si no está el cuerpo y si no está la certeza de que una persona esté muerta, no se puede crear un mártir, y porque genera terror”, concluyó Mastrogiovanni.